Los 10 errores más comunes en jugadores que comienzan
Opinión & Estrategia - María Maceiras "May"
Los jugadores que han empezado hace poco a jugar al Póquer, suelen cometer ciertos errores que se repiten por regla general en las mesas, y si no se corrigen a tiempo, podrían quedar arraigados en el juego propio e impedir así la mejora del jugador. en este artículo, María Maceiras "May" señala cuáles son los errores más comunes y cómo remediarlos

Como jugadora esponsorizada por Everest Poker, en muchos de los torneos y ac­tividades “en vivo” que esta sala realiza, me he visto improvisando unas clases de póquer rapiditas para periodistas, jugadores novatos o curiosos, normalmente siempre jugadores muy inexpertos.
Estos jugadores, en un nivel muy básico, cometen siempre los mismos errores, que he resumido en diez puntos, sin orden jerárqui­co. Pero antes, el peor y más común de todos.
En vez de señalar los errores que cometen y corregirlos, les hago preguntas para que lle­guen por si mismos a la solución: ¿por qué has subido ahí? ¿Qué esperas tirar? ¿Qué vas a hacer si paga? Para mi sorpresa, en muchos casos (la gran mayoría), los jugadores no sa­ben responder a mis preguntas. Cuando les pregunto ¿por qué subes? me dicen “no sé”. ¿Con qué crees que te va a pagar esa apues­ta? “no sé”, ¿por qué has pagado esa 3 bet fue­ra de posición con 75o? “no sé”. Pues vaya.
Este es el primer y peor error que se comete al acercarse al Póquer: no pensar. Suena mal y parezco una borde, pero la ex­periencia me dice que muchos jugadores no­vatos sencillamente no piensan. ¡HAY QUE PENSAR! razonar, calcular, analizar, deducir, descartar, planear, anticiparse,... Si crees que esto sólo depende de si salen o no salen las tuyas, de verdad, por tu bien y el de tu eco­nomía, déjalo.

Error número 1:
Jugar demasiadas o muy pocas manos

No hay término medio. Los hay que juegan el 60 ó 70% de las manos y otros que sólo el 7 ó 10%. Los primeros creen que cuantas más manos jueguen más posibilidades tienen de pillar algo y ganar un buen bote. El problema es que se les queda el stack por el camino. Siempre quieren ver el flop y creen que cualquier par de cartas es potencialmente un jugadón, pero no se paran a pensar en las posibili­dades reales de que su 3 gap flopeé escalera.
Los que juegan muy pocas manos se sienten más cómodos en un juego ultra tight; han apren­dido que jugando sólo las buenas tienen ciertas garantías de éxito. Ven fácil ganar dinero jugando muy pocas manos. El problema es que son abso­lutamente explotables y se convierten en presas muy fáciles para jugadores más experimentados. No es sostenible.

Error número 2:
Demasiado limp

Estos jugadores tienen un ratio muy descom­pensado entre el vpip (las veces que limpean o pa­gan una apuesta) y el preflop raise (las veces que suben). Quieren ver flops, jugar manos, y limpean demasiado, no definen bien las manos y les resulta más complicado analizar las secuencias.
Pero es que no sólo hacen mucho limp, si no también mucho limp-call. Pagan la ciega con j9o, alguien sube por detrás, se dicen “eh, ¿por qué
no?”, y pagan. La secuencia limp-call sin saber lo que estás haciendo es desastrosa, no sólo porque pierdes iniciativa, sino también porque el gran por­centaje de las veces que haces limp-call jugarás la mano fuera de posición.

Error número 3:
Problemas con el 3 bet

O bien no lo hacen lo suficiente o bien pagan demasiadas. Buena parte de ellos no hacen NUN­CA 3bet, suelen ser jugadores muy pasivos y ca­lling-stations. No resuben ni por valor, ni de farol, no equilibran su juego.
También están los que pagan demasiados re­raises, no tienen en cuenta si los tamaños de stack son los correctos para pagar una 3bet. Y aún cuan­do es correcto, muchas veces lo hacen con manos muy marginales y sin atender a otros factores co­mo el perfil de su rival, la posición y sin un plan para llevarse el bote en futuras calles.

Error número 4:
No miden las apuestas y descubren su mano

Casi siempre hay alguien que apuesta una o dos ciegas a un bote de 20. Aprenden pronto que es pre­ferible ajustar el tamaño de las apuestas al bote, pe­ro entonces cometen otros errores con sus apuestas y adoptan patrones fácilmente legibles: apuestas muy fuertes para manos fuertes, por ejemplo.
No piensan en las secuencias, o qué movimien­to optimizaría sus ganancias. Su obsesión es ganar el bote y acabar la mano cuanto antes. Suelen te­ner los porcentajes de cbet en flop y turn muy des-compensados, y sus propios movimientos les delatan.

Error número 5:
Slowplayear en el momento equivocado

El slowplay es otro talón de Aquiles de los ju­gadores novatos. En cuanto aprenden que es con­veniente disfrazar su mano, empiezan a abusar del slowplay, haciéndolo en momentos muy poco re­comendables, en botes con varios jugadores o en boards muy peligrosos.
Además, en el empeño por ocultar su mano, dejan de construir el bote. Se dan check en flop y turn y cuando llega el river se encuentran con un bote irrisorio. Por si esto no fuera suficientemen­te malo, en ocasiones les lleva a más errores ha­ciendo revalues en el river con una mano muy fuerte pero que ya no es ganadora.

Error número 6:
No saber tirarse
Como ya hemos dicho, al empezar, ignoramos la importancia de medir los stacks y, otra de las consecuencias de esto es que cometen errores al valorar la fortaleza real de sus manos. Con un stack de 20bb no puedes tirarte de top pair, pero con uno de 200 bb la cosa cambia.
Además, en general cuesta mucho abandonar manos de fortaleza media en boards claramente peligrosos. Lo que falla aquí es el segundo nivel de pensamiento. Se centran sólo en “lo que yo ten­go” y muchas veces sencillamente no se paran a pensar “qué tiene él”.

Error número 7:
“Garrapatismo”

En lo que respecta al juego de torneos, me lla­ma la atención que los jugadores recién llegados son francamente reticentes a cambiar su juego cuan­do su stack baja de las 10 ciegas. Les cuesta enten­der el poco margen de movimientos que les queda, y siguen haciendo limp o incluso bet-fold. Es uno de los errores que más tardan en corregir.

Error número 8:
Farolean demasiado y sin sentido

Para muchos jugadores la emoción del Póquer está en los faroles, la gracia está más en robar botes (sean del tamaño que sean) que en ganarlos “fácil­mente” con una buena mano. El problema no es só­lo que farolean demasiado sino que además, no saben hacerlo. No tienen en cuenta la imagen de su rival, ni la secuencia, ni entran a valorar rangos de manos, tampoco piensan “qué piensa él que yo tengo”... só­lo se mueven por la fuerza, creen que farolear co­rrectamente se trata simplemente de apostar mucho.

Error número 9:
“Las value-blocking-bluffs”

¡Estas son mis favoritas! Hasta hemos teni­do que inventarnos un nombre para definirlas. El propio jugador no sabe identificar qué tipo de apuesta es. ¿Es por valor? ¿Es una blocking? ¿Es un farol?, no lo sé, ¡yo simplemente apuesto!
Un ejemplo, un jugador tiene segunda pareja con AQ en un board K Q 6 T 9, ha pagado cbet en el flop, han pasado el turn, y en el river ¡apuesta su dama! Y preguntas “¿por qué apuestas?” y di­cen “porque SÉ que voy ganando!”, “y cuál es tu intención al apostar?”, “que se tire”, “¿y qué más da que se tire si vas ganando?”, “por si acaso”, “y crees que te va a pagar esa apuesta alguna mano a la que vayas ganando?” -silencio- “eh... no.”
Pues eso.

Error número 10:
Descontrol de bote

Derivado de otros errores como el de sobreva­lorar la fuerza de su mano en relación a los stacks, o el de no medir los tamaños o secuencias de apues­tas, algunos jugadores se encuentran jugando bo­tes monstruosos con manos medias. Les cuesta mucho manejarse con stacks superiores a 100bbs, hacen movimientos sistemáticos como check-raise en el flop con top-pair, sin valorar el rango del ri­val, engordan los botes y complican muchísimo sus decisiones posteriores.

© Planet Poquer Magazine

 
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