Gestión del Tilt
Opinión & Estrategia - María Maceiras "May"





Gestión del Tilt


No encuentro la palabra para traducir "tilt". El término viene de las máquinas tragaperras, que cuando se atascan muestran el mensaje "tilt" en sus pantallas. ¿Es muy gráfico, ver­dad? Estar on tilt significa tener el jui­cio nublado, no tener un estado mental apropiado para la toma de decisiones; intentando aproximarnos a la expresi­vidad del término en inglés, podríamos decir "bloqueado/a".

Básicamente, sucede algo en la me­sa que provoca una respuesta emocio­nal en el jugador lo suficientemente fuerte como para desconcentrarle. De repente no puede pensar claramente y lo único a lo que vuelve su cabeza una y otra vez es a ese suceso en cuestión. Lo mejor de todo (o lo peor) es que mu­chas veces ese jugador ni siquiera es consciente de que ya no está centrado, y sigue jugando y tomando decisiones incorrectas, una tras otra. Cualquier cosa puede tildarnos, un enfrenta­miento con un jugador, foldear en un gran bote y que muestren un farol (o al contrario, que nos cacen en uno), tener a alguien "incómodo" en la mesa, una llamada telefónica inoportuna... miles de cosas

Y algunos lectores estarán diciendo "y los badbeats!!!" Claro. Y los badbe­ats. El principal desencadenante del tilt en la inmensa mayoría de jugado­res. Hay otros motivos, pero todos sa­bemos que la mayoría de "tildadas" vienen después de que Lady Varianza le haga un "cariñito" a algún desafortunado.
De hecho, fíjense que es curioso que el interés o preocupación de los ju­gadores por el tema del tilt es directa­mente proporcional a la importancia que le dan a los badbeats y, por tanto a su nivel de experiencia.

Con respecto al tilt tenemos que aprender primero, a identificarlo, a darnos cuenta de que estamos en tilt, después aprender a superarlo y más tarde aprender a sacarle provecho al tilt ajeno. Si tenemos en cuenta que, como decíamos, la mayoría de tilts es­tán ocasionados por badbeats, ¡el pri­mer y segundo paso lo tenemos resuelto ya! Y es que muchos jugadores se ahorrarían disgustos y dinero si en vez de recrearse tanto en los badbeats que sufren intentaran ver el juego des­de una perspectiva más racional. ¡Es que parece que sea IMPOSIBLE que 55 pueda ganar a AA!

A ver. En serio. ¡¡No es para tanto!! Así que, todos aquellos que se agarren enfados monumentales cada vez que pierden un flip, que no se atrevan a preguntar cómo se lidia con el tilt. Los bad beats no pueden ser motivo de tilt. Porque si no se puede entender que un 80-20 se pierde un 20% de las veces, entonces no vamos a hacer ningún avance.

IDENTIFICAR

Así que dejando el dichoso tema bad­beat de lado, continuemos. Decíamos que el primer paso es aprender a iden­tificar cuándo estamos en tilt. Y claro, es que una vez que estamos "bloquea­dos" y no pensamos racionalmente, re­sulta complicado pararse a pensar "eh, un momento. ¡No estoy pensando racio­nalmente!". Por lo tanto, aunque parez­ca un poco perogrullada, el primer y más importante paso para salir de ese estado no es más que tomar consciencia de cómo estamos.

Para ello debemos aprender a cono­cernos mejor en la mesa, saber qué cosas nos desconcentran o aprender a darnos cuenta pronto de que algo nos pasa.

1. Obsérvate

Tanto si juegas online como en vivo, es vital repasar tus manos. Acostúm­brate a hacerlo y verás que a veces jue­gas manos de forma "extraña", repasa los acontecimientos y comprueba si hu­bo algo que te distrajera. Tienes que sa­ber qué cosas te molestan o disturban y cuando sucedan, prevenir el posible tilt.

Del mismo modo, acostúmbrate a ob­servarte in situ, mientras estás jugan­do. Comprueba si estás cómodo, centrado, si hay algo distrayéndote o no, pregúntate cómo se te percibe desde fue­ra, qué imagen estás proyectando, ob­sérvate como alguien externo y pregún­tate si te gusta lo que ves. Sé más cons­ciente de ti mismo.

2. Aprende a escucharte

A veces perdemos el hilo de nuestros pensamientos. Si nos escucháramos más a menudo nos daríamos cuenta mucho antes de los momentos en los que esta­mos en tilt. Cuando estés en una mesa, escúchate, escucha lo que piensas. A ve­ces nos sorprendemos en una mano vien­do que en lugar de estar determinando rangos y estudiando opciones de movi­mientos para las siguientes calles nues­tra cabeza va por libre y sólo piensa "¡cómo he podido hacer ese call! ¡Qué primada! ¡Estaba claro que me tenía ven­cido! ¡¡no puedo creer que siga come­tiendo estos errores!!" y si nos oímos nos daremos cuenta que seguimos dán­dole vueltas a otra mano que sucedió ha­ce más de 15 minutos. Te darás cuenta de cómo te quedas bloqueado con un su­ceso puntual y tu cabeza no para de dar­le vueltas mientras intentas seguir jugando otras manos. Eso es un buen in­dicativo de que el tilt acecha (o se ha instalado ya).

3. Sé crítico


No pretendas que nada te afecte. No te convenzas de que esto del tilt no va contigo, que tú estás por encima de esos enfados absurdos. Sé crítico contigo mis­mo, reconoce tus errores, mejora. Cuan­do cometas un error, analiza lo que hiciste mal y pasa página. Cuando algo te moleste, identifica lo que te está mo­lestando, y pasa página. No actúes como si pudieras con todo y con todos, reco­noce tus fallos.

SUPERAR

Una vez que te das cuenta de que ro­zas el tilt o estás ya bloqueado, tienes que atajar esa situación lo antes posi­ble. Para ello:

1. Aléjate

Si hace falta que te levantes de la me­sa, te levantas. Si hace falta cerrar la se­sión, la cierras. Para superar el tilt tienes que razonar y en ocasiones si no tomamos distancia del hecho en cues­tión, no podemos, así que, mi consejo, levántate y que te de un poco el aire.

2. Razona

Busca los motivos que han provoca­do tu enfado o bloqueo. Intenta enfren­tarlos desde un punto de vista racional. ¿Hay motivos reales para tu enfado? Si es así, ¿qué puedes hacer para atajarlo?. Oblígate a pensar. El tilt es un estado mental y, como tal, tenemos el poder de modificarlo. Sólo pensando friamente tendremos mucho camino andado.

3. Prioriza

¿Merece la pena el enfado? ¿Hay al­go más importante que estar dándole vueltas a lo que te ha molestado?
¿Compensa seguir sentado en esa me­sa? Si razonas y priorizas casi siem­pre concluirás que el motivo de tu enfado es una soberana tontería y que debes seguir. Adiós tilt.

APROVECHAR

Lo mejor del tilt es cuando son los demás quienes lo sufren. Es impor­tantísimo identificar cuando hay algún rival tildado en tu mesa y sacarle pro­vecho. Tienes que sacar provecho de las debilidades de tu rival, y cuando alguien está en tilt está realmente in­defenso, así que ¡a por él! Puede so­nar duro, pero este juego es así. Si no lo haces tú lo hará otro. Sin piedad.

Pero con cuidado, oiga. No intentes farolear a alguien en tilt o robarle una ciega porque probablemente te res­ponda y entonces el que se queda con cara de tonto eres tú.

Del mismo modo, una vez que aprendemos a controlar nuestro tilt po­demos usarlo a nuestro favor. Cuando te suceda algo en una mesa que le dé a los demás motivos para pensar que estás on tilt podrás sacar mucho pro­vecho de esa imagen. Durante unos minutos podrás jugar muy fuerte tus grandes manos y sacar mu­cho valor porque todos creerán que estás tomando decisiones equivocadas.


© Planet Poquer Magazine

 
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