Fear Equity, un potente factor psicológico
Opinión & Estrategia - María Maceiras "May"
Hay determinados conceptos o materias en esto del Póquer que pueden parecer de “segunda” ante los otros conceptos más básicos e importantísimos que rigen el juego.

Salvando la parte matemática, que es el pilar fundamental del juego, hay otros factores relacionados más con el componente estratégico, o psicológico, que para algunos jugadores tienen una importancia vital en su desempeño y que a otros les puede parecer innecesario invertir tiempo y/o esfuerzo en mejorar o profundizar en ese aspecto.
Pondré un ejemplo, ya que creo que no me estoy explicando del todo bien, que espero que ayude a ilustrar lo que quiero decir: el “trash-talking” (hablar mucho en la mesa y, básicamente, “liar” a los adversarios), es un ejemplo válido. 

Para muchos jugadores es un arma muy importante (evidentemente, principalmente en el juego en vivo). Hablan con sus rivales, les desafían, los ponen al límite, para desestabilizarlos, conseguir “pistas”, ponerles en tilt, etc.

Hay algunos jugadores que realmente tienen un don para esto y que es un punto fuerte de su juego y que si bien no es lo único que deben trabajar, les da un puntillo extra deventaja sobre determinados rivales.

Otros sin embargo consideran que no tienen ninguna necesidad de ponerse de cháchara para conseguir llevarse los botes (yo misma, sin ir más lejos) y sencillamente, no se molestan en trabajar esa parte.

Uno de esos conceptos a los que yo no le di demasiada importancia la primera vez que lo escuché o leí es el “Fear-Equity”. El “fear-equity” es la ventaja que te da sobre tus rivales el hecho de que éstos te teman. 

Es una ventaja que tienen, por ejemplo, los jugadores muy “loose-aggresive”, te metes con ellos en una mano y su rango suele ser tan amplio que muchos boards pueden darte miedo, empiezas a ver truchas o escaleras triponas por todas partes y no sabes muy bien dónde estás, ellos aprovechan esa presión para robar botes que no les pertenecen y hacer pagar muy caras sus manos fuertes. 

Supongo que muchos se habrán visto en esta situación más de una vez, pero por si acaso no queda claro lo que quiero decir no hay más que ver en acción a Tom Dwan “Durrr” en el famoso
 programa High Stakes o jugadores como Gus Hansen, Patrick Antonius, etc. son Buenos ejemplos de lo que significa el “fear- equity”.

Como iba diciendo, cuando empezaba a jugar y escuchaba este concepto (ya fuera con el nombre de “fear-equity” o el que le pusiéramos en el momento) no acababa de entenderlo bien, pensaba que era algo más relacionado con el aspecto psicológico del juego, tratar de proyectar una imagen fuerte, tratar de hacerse respetar en la mesa, utilizando no sabía muy bien qué herramientas, pero que, en cualquier caso, parecía que no iba mucho conmigo.

Pronto cayó en mis manos el libro “Kill Everyone” (creo que lo he recomendado muchas veces, pero nunca es demasiado) y fue cuando vi este concepto con su nombre “fear- equity”. Allí explican, entre otras muchas cosas, lo que significa eso del “Fear-Equity” y por qué es mucho más importante de lo que inicialmente pueda parecer. 

Y sus autores lo hacen mucho mejor de lo que lo pueda hacer yo, así que ¡compren el libro!
Pero bueno, básicamente se trata de eso, de que tus rivales te teman, y más importante, de que no quieran
problemas contigo. Y que cuando se metan en un bote contigo, lo hagan con miedo. 

Si tienes un alto “Fear- Equity” conseguirás que tus rivales foldeen más a menudo. Así de simple, así de útil. ¿Y cómo puedo yo aumentar mi fear equity?, se preguntarán. Algunos podrían pensar que la respuesta está en ser más loose: si juego más manos, me hago más difícil de leer, a mis rivales les costará más ponerme en una mano y ¡listo! Hombre, pues no.

Esto del Fear-Equity es un arma de doble filo. “La potencia sin control no sirve de nada”, rezaba un eslogan de Pirelli. Si tu juego postflop tiene goteras por todas partes, si tus lecturas no son finas, si no sabes meterte en la cabeza de tu rival, es muy peligroso que empieces a jugar todas las manos sin ton ni son, tratando así de crear “miedo” en tus rivales, porque esto no se trata de estar MUY LOCO sino de ser MUY BUENO.

Así que lo primero para ampliar tu “fear-equity” es mejorar mucho tu juego. Los jugadores más temidos son ni más ni menos que los mejores jugadores. Los jugadores trickies, a los que no ves venir, los que estudian su juego día a día, adaptándolo, corrigiéndolo, mejorándolo... los que parece que sean capaces de meterte en tu cabeza y adelantarse a tus movimientos, los que siempre saben lo que estás pensando, los que saben afinar un rango con precisión milimétrica.

En el juego de torneos esto del “Fear-Equity” tiene mucha más im- portancia si cabe que en el cash. Si juegas un torneo sin miedo a morir los demás te tendrán miedo a ti (por cierto, que no es lo mismo decir “sin miedo a morir” que decir “con ganas de suicidarse”, ¿eh? que la acotación parece necesaria). 

Dado que en un torneo hay que preservar más el stack (no puedes recargar) la importancia del fear-equity es mucho mayor. Los grandes jugadores saben hacer un buen uso de este concepto en situaciones como por ejemplo la burbuja y consiguen hacerse con muchos puntos sin arriesgar demasiado su vida.

He rescatado esto del Fear Equity, que es un concepto muy básico y sencillo para este artículo, a raíz de una conversación que tuve Pablo Ubierna, “Morpheo”. En esta conversación hablábamos de una mano que tuvieron Dwan y Greenstein en los High Stakes. Me van a perdonar, que no me la se de memoria, pero básicamente, en esta mano ambos jugadores terminan all in en el flop, Greenstein tiene mano hecha (ases) y Dwan tiene top pair y proyecto de color, es un flip, un 50-50. 

Barry le propone a “Durrr” dividir el bote, o sacar las cartas restantes más de una vez (el conocido “running twice”) ya que el bote que se  forma es inmenso. “Durrr” le dice que ni hablar, que a jugar. Cuando yo vi esta mano, pensé que “Durrrr” lo hacía por “gamblear” un poco, y que como al fin y al cabo es bien conocido por el poco “aprecio” que le tiene al dinero cuando juega, asumí que “Durrr” prefería jugárselo.

Pablo me sacó de mi error: ¡no lo hace por eso! ¡No es una gambleada! Es su forma de decirle a la mesa: “cuidado, porque si me disputas un bote, te voy a llevar hasta el final, y una vez allí no te voy a dar opción de dar marcha atrás. Así que piénsatelo dos veces y si no las tienes todas contigo, abandona”.

Si es que estos jugones, aunque lo parezca, no dejan nada a la suerte.

© Planet Poquer Magazine

 
Compartir: facebook meneame