| No te engañes: engaña | |
| Estrategia - María Maceiras "May" |
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Los faroles son, sin duda, la parte más“sexy” del Póquer. Farolear es lo más divertido y excitante de este juego, lo que más atracción ejerce sobre jugadores y aficionados,lo que más gusta. Igual que en el fútbol el espectáculo son los goles, y todos los niños quieren ser delanteros, en el Póquer el espectáculo son los faroles. Al gran público le encanta ver cómo un jugador es capaz de engañar y manipular a su rival para hacerle renunciar a la mejor mano. ![]() Las manos más aplaudidas son aquellas en las que un jugador con dama alta consigue hacer que su rival se tire de un trío. Este tipo de jugadas provocan muchos más comentarios que por ejemplo otras, igualmente o más meritorias, en las que un jugador consigue extraer el máximo valor posible de una mano, anticipándose con precisa exactitud a los movimientos de su rival. En realidad, en ambos casos, nuestro protagonista lo que esta haciendo es tener una buena lectura de su oponente, estrechando al máximo su rango de manos gracias al conocimiento previo que tiene de ese jugador, y actuando en consecuencia. Pero, ¿que gusta más? el farol, porsupuesto, que es mucho más vistoso. Por todo esto es habitual ver a jugadores que farolean demasiado. Los hay adictos a la accióny a la adrenalina o al buen feeling que genera un bluff acertado. Pero la realidad es que farolear correctamente es mucho más complejo de lo que parece y que casi nunca es buena idea hacerlo demasiado a menudo. Es como todo lo bueno, no conviene abusar, o te empachas. El problema es que hay muchos jugadores, sobre todo amateurs, que consideran que el farol es una cuestión de fuerza, de ver quién es el más valiente, creen que se trata de apostar muy fuerte y esperar a que el otro le entre el miedo y se tire. Hay quien juega al Póquer como quien echa un pulso: apuestan 2.000 puntos a un botede 300, mirándote fijamente mientras mueven las fichas, con una actitud retadora y de pelea, como diciéndote “a ver si te atreves con esto, gallina”. Si el Póquer es un juego de engaño y manipulación, el farol es su máximo exponente. No se trata de “asustar” a nuestro rival, si no de engañarle, de diseñar una mentira tan perfectamente construida que no quede más remedio que creerla, sin que le pase siquiera por la cabeza la posibilidad de que estés mintiendo. En este punto es importante recordar un par de conceptos básicos y distinguir entre los distintos tipos de faroles. Hay dos formas de ganar una mano: por la vía legítima (tu mano es mejor que la de tu rival) o por la fuerza (realizas una apuesta que tu rival no quiera o no pueda pagar para que abandone la mano y te lleves el bote). Cuando sabemos que tenemos una mano mejor que la de nuestro rival apostamos por valor, usando el showdown equity. Aquí lo que importa son nuestras cartas, y cuán buenas son comparadas con las de nuestro rival. Sin embargo cuando hacemos un farol estamos usando el fold equity. En esta situación nuestras cartas no importan, lo que importa es poner en un rango de manos al rival muy concreto y ponderar cuantas veces consideramos que abandonará a nuestra apuesta. El valor que tiene nuestra mano se conoce como equity y es la suma de ambos conceptos : showdownequity + fold equity. Hay ciertas manos que solo tienen fold equity como ocurre cuando tenemos 72 y en mesa hay 99J-K-3, tan solo podemos ganar la mano si hacemos a nuestro rival tirarse de la suya, no tenemos show- down equity. Y hay otros casos en los que tenemos ambos, como puede ser por ejemplo,un proyecto de color en el flop: podemos apostar para que nuestro rival abandone y podamos llevarnos el bote ahí mismo (fold equity) pero aún si él no abandona, tenemos posibilidadesde completar nuestro color y aumentar nuestro showdown equity. Así que, en primer lugar, tenemos que distinguir entre farol y semi farol. El farol es aquel en el que no tenemos showdown equity contra el rango de nuestro rival. Es decir,si nos paga, vamos a perder la mano. Y el semifarol es aquel en el que nuestra mano va perdiendo contra la de nuestro rival, pero tiene opciones de mejorar y ponerse por delante. ![]() Estamos apostando usando nuestro fold equity, pero si nos paga, y nuestra jugada mejora en posteriores calles, se incorpora el showdown equity al valor total de nuestra mano.Y en segundo lugar, debemos distinguir entre el bluff y el steal. Los steals o robos son“minifaroles” que se dan en situaciones tan concretas y estándar que incluso nuestros rivales anticipan o saben de antemano que estamos intentando robar el bote. Me refiero por ejemplo a un robo de ciegas, una continuation bet o una 3bet de re-steal. Aquí es donde entra la fuerza. Aquí es donde el farol sí se convierte en un pulso que va a ganar el jugador más agresivo o el que se atreva a llegar más lejos. Pero no confundamos esto con los Faroles conmayúsculas, los “monster bluffs” construidos desde el principio de la mano, usando toda la lógica y conocimientos sobre nuestro rival. En un steal nuestro oponente sabe que estamos intentando ganar por la fuerza, en un bluff bien hecho ni siquiera se lo imagina. Los grandes faroles son aquellos en los que conseguimos que nuestro rival tire la mejor jugada sin que le pase por la cabeza la posibilidad de que estemos faroleando, sino más bien algo del tipo “con esa apuesta, esta mesa y tal y como ha jugado la mano, me va ganando SEGURO”. Que levante la mano el jugador al que no le encante eso de llevarse un bote con “aire”. Y es que la sensación que reporta un farol que funciona es incluso más valiosa que el dinero que ganas en esa mano. ¿Por qué? Bueno,en primer lugar, porque para hacer un farol correcto y con opciones de éxito tienes que tener una muy buena lectura de tu rival, has de saber analizar todo el desarrollo de la mano y poner a tu oponente en un rango determinado de cartas posibles, y no sólo eso, sino que también has de saber prever cómo va a reaccionar él ante tu apuesta. Y también tener el coraje para hacerlo cuando el momentolo pide. En ocasiones sabremos identificar una situación ideal para farolear por todo nuestro stack, pero eso no quiere decir que nos “atrevamos” a hacerlo o que estemos dispuestos a asumir el riesgo. Por eso, un farol que funciona resulta enormemente satisfactorio para el jugador, porque implica básicamente que has tenido un juego muy superior; que has confiado en tu lectura, que has sabido prever los acontecimientos, y que has ACERTADO. El “subidón” del farol no es sólo de adrenalina, supone también un gran revulsivo a nivel emocional y psicológico. Hablando en plata: después de hacer un granfarol y conseguir que tu rival tire sus cartas, te sientes el rey del mambo. En la mayoría de los casos, esto afectara muy positivamente a tu juego el resto de la sesión: tu ego se verá reforzado, tu confianza aumentará y muy probablemente, decidas enseñarlo o no, habrás dado un golpe de efecto en la mesa y tus rivales se lo pensarán dos veces antes de enfrentarse contigo.Por eso no es de extrañar que enganche. Aún así, hay que insistir en que para jugadores más inexpertos no recomendaría ir más allá de algún semibluff o steal clásico y dejar lode los monster bluffs para cuando adquieran más experiencia. Y que nadie presuma de que no le han cogido nunca un farol. Si eso es así, ¡es que no farolea lo suficiente! |
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