| Cuidadito con el Ego | |
| Opinión & Estrategia - Manuel Labandeira |
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En esta ocasión Manuel Labandeira nos relata una historia sobre un jugador de Póquer, que no paraba de criticar a los jugadores y de dar lecciones, para tratar de mostrarnos lo negativo que es el exceso de ego en una mesa de Póquer. Cuidadito con el Ego La palabra ego tiene varios significados. En este articulo cuando hablo de ego me refiero al aprecio excesivo que una persona siente por si misma. En el mundo del Póquer hay mucho ego suelto. Hay jugadores muy brillantes que saben jugar muy bien que se autodestruyen a causa del ego. Por ego jugadores que podrían ganar mucho dinero están arruinados. Juegan partidas demasiado altas con jugadores muy buenos. Tienen banca para jugar en mesas de 2-4 pero se meten en mesas de 10-20 porque les parece indigno jugar en partidas de niveles bajitos. Se sientan con jugadores muy buenos porque piensan que pueden ganarles a cualquiera habiendo otras partidas disponibles con jugadores peores donde es mucho mas fácil ganar mas dinero y con menos varianza. En algunos casos están mas preocupados por impresionar a sus adversarios que en llevarse la mayor cantidad de dinero posible. ![]() Un jugador del que jamás me olvidaré, llamémosle Bob, es un claro ejemplo de las burradas que se pueden hacer por culpa del ego. Bob era un jugador de Limit Holdem con el que jugaba a menudo en el Commerce de Los Ángeles en los años 90. Sabia jugar bien (aunque mucho peor de lo que el se imaginaba) y cuando le iban las cosas bien ganaba mucho dinero. Era una época en que el nivel de los jugadores era muy flojo. Todavía no había Póquer en Internet ni videos de Póquer, ni coaching sites, y un jugador que ahora sería pésimo podía ganar porque había otros jugadores aun peores. Pero cuando a Bob le iban las cosas mal, era capaz de tirar bancas enormes en una sesión. En las mesas a menudo criticaba las jugadas de otros jugadores y comentaba como era la mejor manera de jugar. Una noche estábamos jugando en una mesa juntos de 15-30 Limit. Como siempre estaba dando lecciones a la mesa. A uno le dijo que era muy malo por haber visto un raise y un reraise con AJ y le explico con todo lujo de detalles por que no tenia que haber visto la mano. A otro jugador le comento que si un jugador muy tight te hace checkraise en el turn y después apuesta en el river, siempre lleva una mano buenísima y solo se puede hacer call si llevas las nuts. Era el tipico jugador que preferia demostrar lo inteligente y buen jugador que era a intentar sacar el máximo provecho de cada partida. A los jugadores que solo querían pasárselo bien un rato y que jamás pensarían en analizar jugadas les hacia pensar y analizar su juego. ![]() A mi no me gustaba que diese lecciones en la mesa porque hacia que los jugadores jugasen con mas cuidado para no tener que ser criticados por Bob. Pero me gustaba que me estuviera diciendo exactamente lo que pensaba. Yo sabía que a mi me consideraba un jugador muy tight que no tenia mucha imaginación y que no faroleaba. Lo sabia por que me lo había dicho con total sinceridad y con un tono bastante despectivo. Que el pensara mal de mi juego no me importaba en absoluto. Yo lo que quería era ganar dinero y sabiendo que él pensaba que yo era tight y que los jugadores muy tight nunca faroleaban después de hacer checkraise en el turn y apostar en el river, decidí esperar hasta que surgiese una oportunidad en la que podía aprovecharme de esa situación. Unas horas mas tarde vi una oportunidad. Estábamos solos en el turn, le hice checkraise con un proyecto de escalera, y en el river aposté a pesar de que no se completo mi proyecto. Pero lo mas inolvidable de esta mano fue lo que hizo después. Se tiró de la mano, enseño sus cartas que eran 2 ases y me dijo: "Si no me vas ganando te doy $400". Yo le conteste que no fuera mentiroso, que no me iba a dar $400 si se las enseñaba, y me volvió a repetir. "Eres un nit, sé que llevas una mano mejor que la mía y te juro por Dios que si me enseñas una mano peor te doy $400." Me puso los $400 delante y me reto a enseñar mi mano. Le enseñe el farol. Nunca me habían regalado $400 así por la cara. El pobre Bob se quedo bastante sorprendido, cogió las poquitas fichas que le quedaban y se fue. El problema que tenia Bob, y hay muchos jugadores así, es que quieren que la gente piense que son muy listos. ¿Por que vas a ofrecer a alguien dinero si pierdes y no recibir ni un céntimo si ganas la apuesta? Es el ego. Desde luego que no es una motivación monetaria. Aunque tuviera razón el 100% de las veces, no le aportaría nada de dinero. Lo que quería ganar era la admiración de los demás jugadores y demostrase a sí mismo que era guay. Quería alardear de su gran lectura, de sus grandes conocimientos del Póquer. El caso de Bob es extremo pero hay muchos casos de gente que por el ego no juegan lo bien que podrían. Algunos tienen miedo a hacer el ridículo y juegan con demasiado miedo. Otros reciben un bad beat de un jugador y están durante horas intentando vengarse. Sus frágiles egos no aguantan que alguien, que consideran que ha jugado mal, les haya ganado una mano. Además lo dicen en voz alta. “Que malo eres”, “voy a por ti”, “te voy a pelar” son algunas de las frases que mas gracia me hacen. En el Póquer hay que intentar sacarle el dinero al que sea cuando sea. Da igual si te han hecho un bad beat o lo has ganado 5 veces seguidas. Aprovechar las oportunidades que se presenten y no dejar que el ego nuble la concentración. |
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