| Tres jugadores se disputarán el brazalete de las WSOP mañana | |
![]() La esperada noche de los November Nine prometía emoción a raudales, y sin duda lo cumplió. Un espectáculo digno de las grandes finales en el que el público no paró de animar a sus contendientes en toda la sesión. Este era el primer año que se retransmitía la Mesa Final del Main Event en “semi” directo, pues para evitar problemas, decidieron hacer un falso directo con 15 minutos de retraso y así poder poner las manos de los participantes, algo que era de agradecer en pos del entretenimiento, y sin duda ha sido todo un acierto la decisión, pues da la oportunidad de vivir lo acontecido en el mismo momento. Nueve jugadores se daban cita en el teatro Penn and Teller de Las Vegas, los cuales jugarían en esta Mesa Final hasta que tan sólo tres contendientes estuvieran en pie, momento en el que se haría un descanso de un día, y volverían a reunirse los tres jugadores el martes noche. El primero en salir hacia el rail y la ruidosa multitud fue el shorstack de la noche, el británico Sam Holden, que tras aguantar durante un buen rato con una serie de robos y subir un peldaño, nada pudo hacer al envidarse con AJ y recibir el call de Ben Lamb con AK, dominando a su rival. Por su puesto se llevaba 782.115$, y el enorme mérito de disputar esa final. El siguiente en caer era el ucraniano Anton Makiievskyi, que se envidaba con KQ y el alemán Pius Heinz le pagaba con 99. un flop bueno para el ucraniano en forma de KJJ le tranquilizaba un poco, para acto seguido llevarse las manos a la cabeza al salir un fatídico 9 en el turn, que dejaba pocos outs en el river, que traía una carta blanca, y mandaba al rail al ucraniano, y con un premio de 1.009.910$. Heinz, que ya se había puesto líder tras diferentes encontronazos, como el que tuvo lugar contra Bounhara, que dejó además al jugador de shortstack, se posicionaba aún más en el podio, mientras que otros como O’Dea tendrían que luchar para salir a flote, pues el irlandés, que partía con el segundo mayor stack, quedaba de shortstack tras una mala mano y tendría que remar bastante si quería meterse en la lucha por el título. Justamente el jugador natural de Belize, Badih Bounhara, fue el siguiente en caer, que estando muy corto en fichas, se envidaba con A5 y recibía el call de Staszko con AT, eliminándole del torneo. Eoghan O’Dea tenía que moverse, y consiguió robar importantes botes metiendo presión a los jugadores y envidándose en varias ocasiones, y la mano clave llegó tras el all in de Ben Lamb, y el gran call del irlandés, que no se cree nada y le paga con A9, estando por delante del Q8 de diamantes de Lamb. Pero a veces el Póquer es cruel, y en vez de premiar un gran call, te castiga. Dos diamantes en el flop activaron todas las alarmas en O’Dea, que evitó un tercero en el turn, pero el river, aún con muchas outs para Lamb, trajo un fatídico 8, dando pareja al americano y dejándole con dos ciegas, que se jugaría en la siguiente mano con Q6, y Staszko con 88 se encargaría de finiquitar su actuación en esta Mesa Final, aunque con un gran premio de 1.720.396$. Pocos minutos después caía Phil Collins en quinto lugar tras una mano muy emocionante, pues tras ir all in con A7 y recibir el call de Heinz con 99, aparecía en el flop 456, dándole un proyecto de escalera a dos puntas, y el turn dejaba más emoción todavía en la mano, pues era un 9 de diamantes que abría además un proyecto de color y le daba al alemán set. El river era un 7, que no valía de nada al americano, y quedaba en 5ª posición con un premio de 2.268.909$. Tan sólo quedaba uno por caer, pues con tres jugadores en la mesa se pararía el torneo hasta el martes por la noche, y aún quedaban Matt Giannetti, Pius Heinz, Ben Lamb y Martin Staszko luchando por pasar al martes. Nada menos que cinco horas tuvimos que esperar para saber quién era el siguiente jugador y el último de la noche en caer, pues la mesa estaba muy emocionante y ninguno quería quedarse fuera. Finalmente fue el americano Matt Giannetti quien se despidió de la final, tras un bad beat contra Ben Lamb con JJ contra el A7 de Lamb, cogiendo color en el turn, y dejando muy corto a Giannetti, que aunque consiguió doblarse poco después, acabó sucumbiendo con AT a los reyes de Ben Lamb, que para no hacer sufrir a su oponente, el flop traía dos reyes para el Poker de reyes, que finiquitaba al jugador, y dejaba pendiente para el martes el desenlace de la Mesa Final del Main Event de las WSOP 2011. El líder para el martes seguirá siendo el alemán Pius Heinz, que con 107 millones prácticamente dobla al segundo, Ben Lamb, con 55 millones, y Martin Staszko es el tercero con 42 millones, por lo que todo puede pasar aún, y además, seguro que pasa. Dentro de dos días, conoceremos el nombre del ganador del Main Event, quien se llevará el brazalete, el título de campeón del mundo y por supuesto los 8.711.956$ que atorgan a ese primer puesto. |
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