| Alan Meltzer deja tras su muerte 1.5 millones de dólares a su chófer y a su portero | |
![]() Alan Meltzer sigue sorprendiendo meses después de su muerte. El conocido jugador de High Stakes y fundador del sello discográfico Wind Up Entertainment parece que tenía muy buena relación con su chófer y el portero de su vivienda de lujo en Nueva York, pues se ha hecho público que en la herencia del millonario jugador especificaba que ambos gozarían de una buena parte de esta, concretamente 1.5 millones de dólares, de los cuales un millón va destinado al chófer, Jean Laborde, y 500.000$ para el portero, Chamil Demiraj. “No tengo muy claro que haré con el dinero”, reconoce Laborde, “lo que tengo muy claro es que cada año pienso llevar flores a su tumba”. “Aún con todo” –Continúa el chófer- “aunque me haya dejado el dinero este no es un buen cambio para mí, pues él ya no estará aquí más”. Por su parte, Demiraj ha comentado sobre su recién adquirida herencia: “realmente se lo agradezco, era un hombre muy generoso, y un buen amigo. Es toda una sorpresa. Descanse en paz, es todo cuanto puedo decir”. Meltzer era un respetado jugador que iba prácticamente cada mes a Las Vegas a jugar en las partidas más altas disponibles, y muchos Pros del lugar buscaban un sitio en su mesa para tratar de enfrentarse a él, pues es conocido por buscar acción en cada bote, que muchas veces ascendían a cantidades astronómicas. Meltzer apareció en la quinta temporada de High Stakes Poker, lo que le reportó cierta fama internacional, aunque el jugador no sólo se dedicaba a jugar al Póquer, pues era un aclamado productor musical, porpietario de un reconocido sello musical, Wind Up Entertainment, el cual ha grabado junto a grupos de la talla de Creed o Evanescence. Meltzer pasó a mejor vida en la noche de Halloween del 2011 a los 67 años de edad, estando divorciado de su mujer, Diana Meltzer, con quien había estado casado durante trece años, y que debido al divorcio, no tiene derecho legal a su parte de la herencia, y de la cual Alan Meltzer no quiso que figurara en el testamento. “Él puede darle su dinero a quien quiera, no me importa” –Asegura su exmujer- “No me puede importar menos a quién se lo ceda, nosotros estamos divorciados, y el ya ha pasado a mejor vida”. De esta manera termina la historia de Alan Meltzer, quien era famoso por su grandes propinas a cada sitio que acudía, además de por ser un jugador siempre dispuesto a dar acción y a sentarse en una mesa si la ocasión lo requería. Que descanse en paz. |
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